Ansiedad tratamiento - Diana Sarmiento Pachón
17749
post-template-default,single,single-post,postid-17749,single-format-standard,bridge-core-1.0.5,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-18.1,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.2,vc_responsive

Ansiedad

Ansiedad

La ansiedad es una respuesta o un conjunto de respuestas emocionales que engloba aspectos subjetivos o cognitivos de carácter desagradable. La ansiedad tiene una función importante relacionada con la supervivencia, que junto con otras reacciones como el miedo, actúa como señal para avisar de peligros y poder reaccionar adecuadamente: “huida/lucha”.

Desde este punto de vista, la ansiedad se considera una señal positiva, de salud, que ayuda en la vida cotidiana, siempre que suponga un peligro o se tenga que reaccionar rápidamente, siempre y cuando estas situaciones sigan la cadena: alerta amarilla, alerta roja y consecución del objetivo. Si la cadena se rompe e y esas situaciones se presentan con asiduidad, entonces esta alarma no está cumpliendo con su función y puede generar problemas porque puede enviar la señal en situaciones que no suponen riesgo ni necesitadas de mucha activación.

Se convierte en un problema cuando es persistente, generando trastornos de ansiedad, que ya de por sí tiene consecuencias negativas y muy desagradables para quienes los padecen.

La ansiedad generalizada:

Trastorno en donde la ansiedad se vive como una sensación difusa de angustia o miedo, con un fuerte deseo de huir, sin que la persona que lo padece, pueda identificar claramente el peligro o causa de esa sensación.
Malestar que puede estar causado por diversos problemas a los que se enfrenta el individuo, que se relaciona especialmente con la forma en la que interpreta estos problemas.

La ansiedad generalizada se caracteriza por un patrón de preocupación y ansiedad frecuente y persistente respecto a una variedad de eventos y actividades sin ser consciente de su causa.

El trastorno de pánico:

La persona sufre ataques breves de intenso miedo y terror, acompañado de una variedad de síntomas fisiológicos, emocionales y cognitivos, como puede ser: mareos, opresión en el pecho, sensación de no poder respirar o tragar, agitación, confusión, etc.

Estos ataques se definen como un miedo o malestar que se presenta repentinamente. Su duración puede variar entre minutos y horas, que puede desencadenarse por el estrés, el miedo o, incluso al ejercitarnos.

Su causa no siempre es evidente, pero que se relaciona con un temor anticipatorio de volver a sufrir otro ataque, interpretando todos los síntomas corporales como indicadores de sufrir una enfermedad potencialmente mortal.

El Trastorno de pánico con agorafobia

Es una variante de los trastornos de ansiedad. Cuando la persona sufre un ataque de pánico inesperado y le da temor que se puede volver a presentar por sorpresa en cualquier momento, razón por la cual la persona evita cualquier situación que piensa que le podría producir el ataque, con lo cual no quiere salir de casa para evitarlo.

Trastorno de estrés postraumático:

Es un trastorno de ansiedad que se produce a partir de una experiencia traumática, resultado de de experimentar situaciones extremas como sufrir un atraco, un accidente, un secuestro, un abuso, acoso, etc. También puede resultar de la exposición prolongada a un estrés crónico.

Los síntomas más comunes son el centrarse en los cambios somáticos (hipervigilancia) escenas o imágenes intrusivas como recuerdos del evento traumático (flashbacks), conductas de evitación, ansiedad, ira y depresión.

Trastorno de ansiedad en la infancia:

Al igual que los adultos, los niños también pueden experimentar ansiedad, preocupación y miedo, especialmente ante nuevas experiencias, pero cuando se prolonga o interfiere en las actividades normales del niño, generando malestar pasa a ser un problema que interfiere en su pensamiento, atención, concentración y aprendizaje normal.

Además del miedo que genera la ansiedad, el nerviosismo y la timidez, el niño puede empezar a adoptar conductas de evitación en distintas situaciones de su vida (p.ej. actividades que antes le eran placenteras) y lugares (p.ej.la escuela) actividades y lugares necesarios para el adecuado desarrollo personal.

La ansiedad puede generarle problemas como inseguridad, irritabilidad, trastornos del sueño y de la alimentación, fracaso escolar, depresión, etc.

Vivir sin ansiedad

Por lo tanto es relevante comprender las causas de la ansiedad, para lograr nuevas formas de afrontar las diversas dificultades que nos rodean. De esta forma se puede lograr una sensación de manejo de las propias emociones y de esta manera, mayor tranquilidad y plenitud frente a la vida.

No Comments

Dejar un comentario