El Self y la imagen personal - Diana Sarmiento Pachón
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El Self y la imagen personal

El Self y la imagen personal

El self es una representación mental de sí mismo a partir de las interacciones con los otros significativos. El self llega después de que el niño ha empezado a utilizar el intelecto para mirar lo que los otros ven, sienten que le dicen de sí y de su cuerpo infantil. De modo que el yo está ligado a la experiencia y la presencia del otro.

Es a través de la mirada del otro que empieza a intelectualizar e introyectar la imagen que percibe del otro sobre sí mismo, esta nueva conciencia de ser le otorga la capacidad de pensar sobre sí mismo y hacerse una representación mental de lo que es.

Winnicott definió el Self Verdadero cuando el niño va adquiriendo una realidad psíquica personal, un esquema y una imagen corporal de sí auténtica, que poco a poco va conformándose a su propio ritmo, tanto por la adquisición de logros como de su desarrollo biopsicosocial.

El Falso Self sería el concepto que designaría una distorsión de la personalidad, de tal forma que a lo interno del sujeto va produciendo pseudos que satisfacen las demandas del medio ambiente para complacer a su figura de apego, diluyéndose en el proceso el verdadero self, es decir, la esencia del individuo, lo que esa persona es de manera sincera, genuina y auténtica.

El pequeño se ve abocado a la sumisión, a la imposición aplastante de una realidad que no deja hueco a la ilusión y de este modo se compromete o desaparece la creatividad. Cada individuo necesitará ciertas relaciones o actividades con las que conectar con su propio mundo interno, con su espontaneidad y creatividad propias, sin la exigencia de estar integrado.

Es como una máscara que tapa el gesto espontáneo del individuo, aprende a someterse a las demandas de otro, a su gesto espontáneo y así falsea su identidad de forma que la aplica en función del deseo de la madre, de la cultura, de la religión o de otras construcciones.

De ahí la importancia de un ambiente facilitador, seguro, validante para que pueda emerger el self verdadero que estaría en el corazón de la capacidad del infante para reconocer y representar sus verdaderas necesidades, gustos y talentos. PODER EXPRESAR su ser con LIBERTAD sin ser presa del miedo de perder al otro, molestarlo o incomodarlo, recuperando su facilidad para tomar decisiones porque ya no depende de nadie, en su verdadero ser está la respuesta.

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