Trastornos de Personalidad

Un trastorno de personalidad se define como un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura de la persona. Trastorno que se inicia en la adolescencia o principios de la edad adulta, que es estable en el tiempo y que supone malestar o prejuicios para la persona que los padece. Su diagnóstico supone alteraciones cognitivas, emocionales, sociales e interpersonales y conductuales.

Trastorno Paranoide de la Personalidad

Patrón permanente de desconfianza y suspicacia que hace que se interpreten maliciosamente las intenciones de los demás.

Trastorno Esquizoide de la Personalidad

Patrón permanente de desconexión de las relaciones sociales y de restricción de la experiencia emocional.

Trastorno Esquizotípico de la Personalidad

Patrón permanente de malestar intenso en las relaciones personales, distorsiones cognoscitivas o perceptivas y excentricidades del comportamiento.

Trastorno Antisocial de la Personalidad

Patrón permanente de desprecio y violación de los derechos de los demás.

Trastorno Límite de la Personalidad

Patrón permanente de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y los afectos y de una notable impulsividad.

Trastorno Histriónico de la Personalidad

Patrón permanente de emotividad excesiva y demanda de atención.

Trastorno Narcisista de la Personalidad

Patrón permanente de grandiosidad, necesidad de admiración y falta de empatía.

Trastorno de la Personalidad por Evitación

Patrón permanente de inhibición social, sentimientos de incompetencia e hipersensibilidad a la evaluación negativa.

Trastorno de la Personalidad por Dependencia

Patrón permanente de comportamiento sumiso y pegajoso relacionado con una excesiva necesidad de ser cuidado.

Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad

Patrón permanente de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control.

Trastorno de la Personalidad No Especificado

Categoría disponible para trastornos mixtos y para trastornos no incluidos en la clasificación, como el trastorno pasivo agresivo de la personalidad, el trastorno depresivo de la personalidad u otros.