Las terapias cognitivo conductuales

El pesimista se queja del viento;
El optimista espera que cambie;
El realista ajusta sus velas”

William Arthur Ward

 

La terapia cognitivo – conductual recoge multiplicidad de planteamientos teóricos y técnicos que se mezclan o no según la necesidad del caso a tratar, que incluye dos componentes básicos: la reestructuración cognitiva (aprender a cambiar nuestros pensamientos inadecuados por otros adecuados) y conductualmente (se aprende haciendo).
El objetivo del tratamiento es el cambio de la conducta problema y de sus procesos subyacentes en distintos niveles (conductual, cognitivo, fisiológico y emocional), que son susceptibles de evaluación, después de la cual se establece un plan de intervención que genere cambios conductuales, cognitivos y emocionales, a través de la eliminación o modificación de la conducta y el pensamiento desadaptativo que se encuentra en la raíz del problema.

 

La Terapia de conducta
Según Labrador (1985,1990) es una terapia que tiene unos fundamentos teóricos y prácticos basados en evidencias científicas para lograr la modificación de la conducta. Su intervención terapéutica se dirige en un primer momento al establecimiento de un tratamiento adecuado para cada caso.

Esta terapia parte de la idea de que tanto las conductas normales como anormales están regidas por los mismos principios, por tanto, se pueden explicar las conductas inadecuadas de forma operativa, con el fin de poder realizar una evaluación objetiva que permita el establecimiento de los procedimientos y las técnicas adecuadas para modificar la conducta problema y así poder eliminar o disminuir los comportamientos desadaptativos e instaurar o incrementar conductas adecuadas.

 

La Terapia Cognitiva

Es una terapia estructurada, con límite en el tiempo, orientada hacia el problema y dirigida a modificar actividades defectuosas del procesamiento de la información que son evidentes en ciertos problemas psicológicos como la depresión.

Esta terapia contempla una multiplicidad de problemas  desadaptativos, en los cuales, los pensamientos inadecuados son  considerados como la característica esencial de estos trastornos, por tanto, su objetivo es modificarlos en pro de la mejora de la sintomatología molesta.

El terapeuta y el paciente colaboran para identificar  las creencias y cogniciones disfuncionales, para luego someterlas al análisis lógico y la comprobación empírica de hipótesis, que termina por reconducir al individuo a realinear sus pensamientos conforme a una realidad funcional. (M.R. Goldfried, 1995).

Existen cuatro tipos de modelos terapéuticos principales:

1 El modelo de reestructuración cognitiva
Basado en la metáfora del procesamiento de la información.
Entre las más representativas e importantes se encuentran: la Terapia cognitiva de Beck (TC) y la Terapia Racional Emotiva de Ellis (TREC), en las cuales prima el énfasis en la razón frente a la emoción y a los procesos irracionales de pensamiento.
Tienen una visión del ser humano como un científico que es guiado por el terapeuta hacia la construcción de interpretaciones más precisas y adecuadas a la realidad. Su fin último es el logro del desarrollo de un pensamiento racional y objetivo.

2 Los modelos cognitivos - comportamentales
Basado en la metáfora del condicionamiento.
Estos modelos hacen menos énfasis en el papel de los pensamientos en establecimientos de los problemas psicológicos.

Plantean que el pensamiento se puede conceptualizar de manera más concreta como un conjunto de auto-enunciados (privados), que pueden verse influido por las leyes del condicionamiento que influyen o determinan otras conductas visibles. Su tarea consiste en desarrollar estrategias para enseñar habilidades cognitivas específicas.

Entre los modelos más importantes dentro de esta perspectiva, se encuentran: el entrenamiento en  la solución de Problemas de A. Nezu y en el de D´Zurulla, El Entrenamiento en la Inoculación del Estrés de D. Mecheinbaum.


3 Los modelos constructivistas y construccionistas
Basados en la metáfora constructivista.
Son modelos difíciles de definir, pero se puede, sin embargo, señalar algunos principios básicos, recopilados por Gergen, Guidano y Liotti (1993); Joyce-Moniz (1985); Mahoney (1991); Weimer (1977):

  • Los seres humanos somos participantes proactivos y no pasivos en nuestra propia experiencia (percepción, memoria y conocimiento). Se considera a la mente como un sistema activo y constructivo, donde la actividad  principal del individuo es la interacción con el medio.
  • El conocimiento humano es interpersonal, evolutivo y proactivo, es decir, anticipatorio y por tanto, para nada pasivo.
  •  Existe una construcción social negociada intersubjetiva y subjetiva de creencias, que se traducen en realidades, por lo cual no se puede hablar de una única realidad, sino de múltiples realidades negociadas social y culturalmente.
  • Terapeuta y paciente han de negociar significados y realidades en pro de la construcción de unas realidades más adecuadas para el sujeto según sus creencias, metas e intenciones.

Entre las terapias más destacadas de esta perspectiva, se encuentran: La Terapia Cognitiva Postracionalista de V. Guidano, La Psicoterapia Cognitiva narrativa (PCN) de O. Gonçalves y La Psicoterapia Constructiva de M. Mahoney, entre otras.

4 Los modelos “intermedios” entre los tres modelos anteriores
Entre los  tres modelos anteriores. Modelos como: La Terapia Cognitivo Analítica (TCA) de A. Ryle, La Terapia de Valoración Cognitiva de R. Wessler, La Terapia Centrada en Esquemas de J. Young, la terapia lingüística de evaluación (TLE) de I. Caro, El Mindfulness de varios autores como Hayes, Linehan, Mahoney, especialmente La Terpia Cognitiva Basada en la Atención Plena TCCP) de Segal, WIllams y Teasdale, entre otros.