Las terapias Breves estratégicas

No son las cosas en sí las que nos preocupan, sino las opiniones que tenemos de ellas”.

Epicteto

 

Es una terapia focalizada en la solución del problema o en la solución.

La terapia centrada en el problema, dirige su atención hacia un problema específico, incidiendo en el circuito interaccional sostenedor del problema, para luego intervenir de formas deliberadas para lograr los cambios deseados Su objetivo es dotar a la persona del conocimiento operativo que le capacite para resolver en cada ocasión los problemas con los que se encuentra.
Su visión del ser humano es que el individuo es un ser activo que “construye” su propia realidad, con la cual afronta las situaciones problemáticas y que no hay una única realidad verdadera, sino múltiples interpretaciones que se gestan en la interacción entre el individuo y su contexto inmediato.
Desde este punto de vista los problemas y los trastornos son el fruto de la interacción entre el punto de vista de la persona y el lenguaje que utiliza para comunicarse con esa realidad particular. En síntesis, “Cada individuo construye la realidad que después sufre”.
Esta terapia se ocupa de generar el cambio en las modalidades perceptivas dentro del proceso de construcción de la realidad por parte del individuo, con lo cual cambiarán sus disposiciones emotivas, cognitivas y comportamentales al generarse unas percepciones alternativas que modifiquen las disfuncionales.

La terapia centrada en la solución, por el contrario se centra en lo que el consultante dice que quiere lograr, y a partir de allí entre el terapeuta y el comenzaran a construir las bases de los elementos necesarios para que tanto en el presente como en un futuro más o menos cercano se estén dando las condiciones deseadas dentro de unos límites viables.

El tratamiento basado en soluciones puede ser visto como una forma de tratamiento que se centra exclusivamente o principalmente en dos cosas: Apoyar a las personas para que exploren su futuro preferido y determinar dónde, con quién y cómo quiere estar y en segundo lugar, el establecimiento de las cuestiones de ese futuro que aspiran que ya se están dando en el presente para fortalecerlas.

 

La terapia breve centrada en el problema:
Se basa en la modificación o eliminación del problema, a través de dotar a la persona del conocimiento operativo que le capacite para resolver en cada ocasión los problemas con los que se encuentra.

Su visión del ser humanos es que el individuo es un ser activo que “construye” su propia realidad, con la cual afrontar las situaciones problemáticas.

Se parte de la idea de que la realidad que observamos (incluidos los problemas y trastornos), es el fruto de la interacción entre el punto de vista de la persona, sus actuaciones y el lenguaje que utiliza para comunicarse con esa realidad, pero que en si no existe una realidad verdadera, sino múltiples realidades, como diversas interacciones hay entre el individuo y la realidad.

Desde lo cual, la realidad que se vive ya sea adecuada o inadecuada es el producto de la relación que establecemos entre nosotros mismos y lo que vivimos. En síntesis cada individuo construye la realidad que después sufre.

Desde este punto de vista, los problemas se ven como un producto de unas disfunciones perceptivas y reactivas respecto de la realidad que la persona construye a través de sus disposiciones y sus acciones.

De modo que esta terapia se ocupa del generar el cambio en las modalidades perceptivas dentro del proceso de construcción de su realidad, con lo cual cambiaran sus reacciones.

La intervención a menudo supone el uso de estratagemas refinadas que evitan la resistencia al cambio, mediante la introducción de elementos que rompan con los círculos viciosos o reiterativos para generar unas percepciones alternativas de realidad, tras lo cual, esas experiencias perceptivas modificadas conducirán a la persona a cambiar sus disposiciones emotivas, cognitivas y sus comportamientos disfuncionales por otros funcionales y más adaptados.

La Terapia breve centrada en la solución
La terapia centrada en la solución, que al contrario de la terapia centrada en el problema, parte de lo que el consultante dice que quiere lograr, y a partir de allí entre el terapeuta y él comenzarán a construir las bases de los elementos necesarios para que se den los cambios deseados, pero siempre dentro de unos límites viables.

Esta terapia considera que el cambio es constante, por lo que su intervención se centra en ayudar a los pacientes a construir una visión concreta del futuro al que aspiran para sí mismos y a conseguirlo. Se identificarán los comportamientos, pensamientos, actitudes, etc., que hacen de ese deseo algo real.

El terapeuta hace uso de una curiosidad respetuosa para invitar al paciente a imaginar su futuro preferido y, a continuación, empezarán a prestar atención a cualquier iniciativa que vaya en ese sentido. Para generar cambios o soluciones, se plantean preguntas acerca de la historia del paciente, sus fortalezas, recursos y las excepciones al problema.

En síntesis, el tratamiento basado en soluciones posee tres fases:
1- Apoyar a las personas para que exploren su futuro preferido, y determinar dónde, con quién y cómo quiere estar,
2- Establecer las partes de ese futuro que aspiran que ya se están dando en el presente para fortalecerlas y
3- Generar los cambios que permitan hacer posible ese futuro deseado.